publicado: Jueves 24, de Noviembre de 2022
Cristian Geisse Navarro, escritor: “Me interesa el ser humano, sus extrañezas y particularidades, quiero entenderlo”
El destacado autor se presentará el 7 de diciembre en el certamen literario

Una de las preguntas que siempre nos acecha es si somos únicos e irrepetibles. Esta y más interrogantes surgen al leer Thus spoke Robert Sapolsky. Poemas de Pedro Araniva Paravian (Bordelibre Ediciones, 2022), alter ego de Cristián Geisse Navarro (Vicuña, 1977) conocido por su trabajo como narrador con libros como Pobres diablos y la novela Sapolsky, entre otros.

 

 

Es justamente esta última publicación la que da vida a un profundo y enigmático conjunto de poemas producto del la investigación de Geisse sobre el trabajo de Robert Sapolsky, neurobiólogo y endocrinólogo estadounidense y que el autor retrata como el doppelgänger o doble de Pedro Araniva Paravian, personaje detrás del poeta real: Cuando estés listo para dormir/ Y tu corazón palpite dulce y lentamente/ Preparándose para el sueño/ Piensa esto:/ Es absolutamente seguro/ Que ese corazón no va a latir por siempre. Versos que bajan al hombre del sitial de la especie más desarrollada al nivel de una rata, ya que a los seres vivos les espera un fin compartido. La ciencia está estrechamente ligada a la naturaleza de nuestra especie. Todo lo que pensamos o experimentamos son consecuencia de hechos ocurridos en lo que llamamos realidad y que gatillan que nuestro cuerpo se manifieste: Si tuviera que definir/ En una frase/ Depresión/ Diría:/ Es un desorden/ Biológico/ Con componentes/ Genéticos/ And early experiences influences/ Por el que alguien/ Se vuelve incapaz de disfrutar/ De los atardeceres, dice el poema Depression.

 

Para conocer más acerca de este poemario, el destacado autor se presentará el 7 de diciembre en la Feria del Libro de La Serena, evento organizado por el municipio gracias al Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, Línea de Apoyo a Festivales, Encuentros y Ferias, Convocatoria 2022 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. El certamen se extenderá por 10 días y contará con importantes invitados.

 

En la presente entrevista Cristian Geisse Navarro nos habla sobre su participación en el evento literario, entre otros temas

 

¿Qué opinión tiene de la Feria del Libro de La Serena?

 

“Pienso que este tipo de ferias son una buena oportunidad para que el público acceda a libros, conozca catálogos, se encuentre con escritores y los escritores se encuentren con sus colegas. En el caso de los jóvenes y niños, me parece que pueden producirse descubrimientos que podrían cambiar el rumbo de sus vidas, no exagero. Creo también que debiéramos procurar que los stands y escenarios sean accesibles y rentables para las editoriales y artistas locales, o sea, que les aseguren un espacio y que les paguen bien, dignificando su trabajo”.  

 

Thus spoke Robert Sapolsky  es un poemario que complementa su novela Sapolsky. En este sentido, ¿cómo surge el interés por la obra de este científico?

 

“Me interesa el ser humano, sus extrañezas y particularidades, quiero entenderlo. Robert Sapolsky es un científico y al mismo tiempo un divulgador muy relevante. Es primatólogo, neurobiólogo y endocrinólogo. También un excelente profesor, con 25 clases de un curso sobre comportamiento biológico humano que realiza en Standford, todas subidas a Youtube. Encontrarme con él fue una especie de revelación, una suerte de umbral y guía dentro de la aventura de entender lo que somos”.  

 

Usted es reconocido como uno de los narradores con mayor proyección en nuestras letras. Sin embargo, de igual forma escribe poesía, de hecho, aparte de Thus spoke Robert Sapolsky acaba de publicar Los hijos suicidas de Gabriela Mistral. ¿Con cuál género se siente más cómodo?

 

“Escribir poesía por mucho tiempo fue un gran placer para mí, podía trabajar por mucho tiempo sin darme cuenta, pero creo que el nivel de exigencia que me impuse fue muy alto, tal vez le puse demasiado color, al punto de que ya no me siento un poeta. Trabajar en narrativa no me produce necesariamente el mismo placer, me cuesta avanzar, fluir, sin embargo, me siento más cómodo como narrador que como poeta. Mis libros de poesía también son narraciones, novelas muy extrañas. Admiro mucho la experimentación; sigue siendo importante para mí la idea de que los géneros pueden ser difusos, que el artista debe romper, quizás extender los límites, creo que eso lo aprendí tratando de ser poeta”.

 

Usted es un autor que reside en Vicuña y que ha leído y estudiado a Gabriela Mistral. ¿Cuál diría usted que es la mayor importancia y legado de su obra?

 

“Qué difícil pregunta. Lo primero que quisiera decir es que para mí Gabriela crece cada día, cada día me parece un poco mejor, lo que es realmente difícil de encontrar en literatura. Su honestidad e independencia me parecen deslumbrantes. Su búsqueda de verdad, justicia y belleza, más allá de modas y tendencias, más allá de la presión de sus contemporáneos; su convicción, fuerza, valentía y autenticidad me parecen algunos de sus legados más importantes”.  

 

¿Cómo ve el panorama actual de la narrativa chilena contemporánea?

 

“Sinceramente no tengo un panorama de la narrativa chilena contemporánea. Hace bastante tiempo que dejé de sentir la necesidad de leerlo todo, de estar al día. No me enorgullezco de esto, pero es más o menos así. Creo que me falta tiempo y mis preferencias se van concentrando en mis búsquedas personales. En ese sentido creo que lo más contemporáneo que he leído de Chile son autores territoriales, gente que habita y habla desde lugares no metropolitanos: Óscar Barrientos, Cristóbal Gaete, Marcelo Mellado, Rodrigo Bañados, por mencionar algunos. Creo que están haciendo un trabajo serio, importante, perdurable”. 

 

¿Qué autores han sido determinantes en su formación como escritor?  

 

“Es una lista demasiado extensa. Puedo mencionar la tradición de la literatura carnavalesca, la poesía del siglo XX, especialmente la chilena. También la narrativa social chilena del siglo XX. Actualmente ando buscando algo -no tengo claro muy bien qué- en la literatura que podría existir en la divulgación científica: Oliver Sacks, por ejemplo, está dejando una huella importante en mí”. 

 

¿Qué mensaje le daría a quienes asistan a la presentación de Thus spoke Robert Sapolsky?

 

Voy a citar nada más el poema inicial: El genetista Handane dijo una vez: “El universo no solo es más extraño de lo que imaginamos. / El universo es más extraño de lo que somos capaces de imaginar.” / Los científicos nunca van a explicarlo todo / El propósito de la ciencia / No es curarnos de la sensación de misterio / El propósito de la ciencia / Es reinventar esa sensación / Constantemente. // Thus spoke Robert Sapolsky. 

 

Juguemos a la ficción. Si está en una isla de la cual nunca podrá regresar y donde sólo puede llevar un libro, ¿cuál y por qué sería su escogido?

 

“Supongo que un libro de brujería, algún tipo de grimorio, con invocaciones y conjuros. No sé si me ayudaría a regresar, pero de alguna forma me ayudaría a salir de ahí. Aunque quizás mejor alguno de botánica y zoología: así la isla se transformaría en un libro también”. 

 

¿Tiene algún proyecto literario que nos pueda adelantar? 

 

“Estoy luchando por no echar a perder lo ya conseguido. Me encantaría llegar a publicar los dos libros de la trilogía que comienza con Los hijos suicidas de Gabriela Mistral: esos libros están terminados y son parte de uno de los proyectos más significativos para mí. Tengo los borradores de dos novelas terminadas en la línea carnavalesca, pero no sé si valgan la pena. También me gustaría que alguien me ayudara a finalizar un libro limítrofe, sobre brujos y la cultura indígena local. Es un libro muy extraño, pero no lo voy a finalizar, creo, si no veo interés de algún editor. También quisiera finalizar una serie de tres libros sobre viajes, literatura y científicos. Ya terminé uno que se trata de Richard Feynman y Bolaño. Me quiero lanzar ahora mismo a escribir sobre Oliver Sacks y las poderosas alucinaciones producidas por el coma inducido. Vamos a ver cómo me va”.   


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