Familias de Tongoy participaron en jornada de contención emocional
 

 

Con el tiempo, gran parte de las personas pueden superar una experiencia dura que nos sobrepasa, sin necesidad de ayuda. Pero en muchas otras, desencadena una reacción de estrés agudo que puede durar muchos meses o incluso años, que se manifiesta en trastornos del sueño, ansiedad, falta de concentración, dolencias físicas, crisis de pánico o cuadros depresivos, entre otras cosas.

 

Por ello la concejala Margarita Riveros en conjunto con el grupo de Mujeres Artesanas Emprendedoras de Tongoy, organizó una serie de jornadas de contención emocional con apoyo de un grupo de profesionales del área de Salud Organizacional y del Centro Diurno de Adulto Mayor del municipio serenense, a fin de disminuir el impacto post traumático provocado por el terremoto y tsunami del pasado 16 de septiembre a las familias afectadas. “Lo emocional es muy importante en estos casos para recuperarse de lo que vivieron. Si bien estamos trabajando con esta organización de mujeres con talleres manuales, sicólogos y asistentes sociales, la actividad es abierta a toda la comunidad de Tongoy”, expresó la concejala Riveros. “Volveremos a apoyar también a otros grupos y aprovecho de agradecer a los sicólogos Rodrigo Frías y Osvaldo Díaz, a Jocelyn instructora de Zumba, al Kinesiólogo Cristóbal Villalobos, a los educadores Ximena Tello y Francisco Jiménez, al Trabajador Social Nicolás Graña y al Ingeniero Sergio Rojas, por su valiosa colaboración, y a todos quienes hicieron posible esta jornada de amor, cariño y empuje. Hago un llamado para que otras personas también puedan realizar este tipo de iniciativas”, sostuvo.

 

De acuerdo con lo que explicó Rodrigo Frías, sicólogo a cargo de la Oficina de Salud Organizacional de la municipalidad de La Serena, “sabemos que en estas tragedias nunca se abordan la consecuencias sicológicas que acarrea en niños, adultos, y personas mayores, y es muy importante contenerlas. Notamos que no había este tipo de apoyo hasta el momento, sino sólo ayuda material. En los países desarrollados ante las catástrofes se despliegan operativos de este tipo, pero acá sólo surgen de manera individual como el caso de la concejala, que formó un equipo multidisciplinario tendiente a la prevención de situaciones críticas, organizarse en familia, consejos de cómo reaccionar frente a los niños, etcétera. Fue un trabajo de concientización, pero también de recreación a cargo de una profesional que les hizo clases de zumba, y la idea es continuar con esta iniciativa. Hay un daño emocional. Queremos repetirlo el próximo mes y hacerle seguimiento”, dijo el profesional. “Es gente humilde que estaba muy afectada. Tenían mucho dolor contenido, estaban muy tristes porque lo perdieron todo. Había desesperación, porque fueron muy expuestos. Hubo gente que se iba a sacar fotos en los lugares de catástrofe para subirlas al Facebook. No hubo solidaridad real que apuntara a su dolor, porque hubo más preocupación de hacerlos llorar y no de entenderlos. No hay espacios de canalizar su angustia, para reorganizar sus vidas y entender el duelo de la pérdida, de casa, de terreno, de su vida, y por eso quedaron muy contentos con este apoyo emocional. El terremoto y tsunami ya dejó de ser noticia. Las secuelas emocionales pueden perdurar por mucho tiempo y finalmente afectan a las personas y sus familias. No hay en Chile este tipo de ayuda y ojalá sea un ejemplo”.